Descripcion

Voy a una sala de masajes y la masajista tiene una boca bien traviesa, me comienza a acariciar el pico y termina haciéndome una tremenda mamada, tiene unas tetas bien grandes y me come la verga entera mientras su jefa está ausente

A esto le llamo yo un “happy ending”, la cuestión es que suelo ir a un salón de masajes para hombres y mujeres cerca de mi casa en Antofagasta, me llevo muy bien con las empleadas masajistas, son buena onda y algunas ya son mis amigas, pero una de ellas en especial siempre me ha mirado con ojos de que quiere pico, hace poco fui muy temprano antes de ir a la oficina y la jefa no estaba, esta mina me comenzó a hacer los masajes pero sentí una cosa rara cuando su mano acarició mi pico, segundos después ya lo tenía en toda su boca y chupándome la verga bien rico, sus tetas rozaban mis bolas mientras me la comía, se ha convertido en mi salón preferido y voy más seguido.