Descripcion

Tengo a esta mina boca abajo con los cachetes abiertos y no deja de gemir, le pregunto si le duele y me dice que se la siga clavando

Detrás de todo esto hay una breve historia algo graciosa, resulta que es la polola de mi mejor amigo pero está tan descuidada que no pude más y le dije que venga a mi casa, ella ya sabía lo que iba a pasar, no puedo creer que mi colega sea tan ahuevonao de desperdiciar esta mina de tan rico poto y aunque no se ven las tetas las tiene jugosas y deliciosas, pero al grano, cuando llegó no perdí tiempo y al tiro la besé y mis dedos no pudieron resistirse y bajaron poquito a poco hasta llegar a su choro, era hora del sexo duro y la puse boca abajo, le abrí los cachetes y le metí el pico tan rico que ella no paraba de gemir, pensé que la estaba lastimando pero la maraca me pedía más… ya se imaginarán como terminaron de embarrados esos cachetes…