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Mi mujer contrató una maraca para hacer un trío bestial

Llegué a casa y resulta que mi amada mujercita estaba enseñando cosas perversas a una minita linda, muy maraca eso sí y estaba totalmente desnuda obedeciendo las órdenes de mi mujer, como siempre queriendo imponer sus órdenes a todo el mundo pero la mina hacía lo que decía seguramente preparándose para mi llegada, cuando las encontré en esas cosas no dije nada, no pedí explicaciones, para qué? lo único que podía hacer ante una situación así era sacar la tula y penetrar a las dos putas sin explicaciones ni quejas, las dos gozaron mucho ese día aunque la que se llenó las tetas de leche fue mi mujer por supuesto, la otra acolita del sexo solo chupaba los restos.