Descripcion

Culiando a mi polola y grabándolo

Luego tuve que dejar a un lado en mi mesita de noche mi cámara para poder disfrutar del poto de la weona porque una vez que se coloca encima mío ya no hay forma de pararla, las primeras veces que tirábamos ella sufría por el dolor de sentirse penetrada pero ya con el tiempo ha aprendido a disfrutarlo y ahora el que debe esforzarse soy yo, pero todo sea por el placer sexual de mi perra que debido al bonito poto que tiene yo puedo deleitarme sintiendo cada rebote suyo sobre mí… hoy me sentí algo poeta pero es porque esta mina me retuerce la pichula al punto que me hace alucinar.