Descripcion

Antes me odiaba pero ahora mi cuñada sin mi pichula no puede vivir

Me sorprende como una mina como esta puede cambiar de opinión tan rápido, cuando se enteró que me trago los fluidos vaginales de su hermana casi todos los días ella se puso muy mala onda conmigo, no me quería hablar y me hacía desaires, pero luego de unas semanas su actitud cambió, fue tanto así que mientras yo descansaba en la habitación donde suelo estar con mi polola ella apareció y me dijo que era momento de hacer las paces, me mostró el choro con esa lencería y me di cuenta que a esta maraca había que darle pico sin dudar, se movió como toda una bailarina pero encima del pico, sus gemidos son por el orgasmo que le provoqué. Así sí es bacán llevarse bien con la cuñadita.